Es raro. A veces se tienen "sensaciones" que son difíciles de expresar con palabras. Hay ideas, o "estados", cuestionamientos sobre cosas individuales que se piensan mejor cuando la cabeza está sobre la almohada. Últimamente esa sensación se traduce en una especie de cambio - palabra tan de moda dicho sea de paso - pero aún no logro decifrar sobre qué. Quizás tenga que ver con una pega que ya aburre o sobre estar y conversar con las mismas personas, los mismos días, de la misma manera. Tal vez tenga que ver con una oculta condición bipolar; o de ese deseo tan normal de imaginarse en un lugar lejano donde nadie te conoce, y dónde uno puede formular una nueva vida a la manera que se le plazca. Nuevos principios, nuevos valores, nuevas historias.
Creo que no hay cosa que soporte menos que el sentimentalismo burdo o la profundidad fantasmal, dos características que parecerían estar presentes en lo escrito. Pero tiene que ver más con una necesidad de poner en palabras esta situación, este estado. ¿Será normal? Imagino que sí. Todos, tarde o temprano, se aburren de la rutina (excepto los ultra-conservadores o los tímidos extremistas); pero no es fácil determinar dónde comenzar.
lunes, 8 de junio de 2009
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