Siempre me causa gracia encontrarme con personas que - aparentemente - consideran que su vida entera es una demostración hacia los demás. Demostración de inteligencia o de facilidad de oratoria. Sea como sea, pueden transformar cualquier reunión trivial en discusiones trascendentales donde más vale responder con sabiduría. Esto en sí mismo no tiene nada de malo, pero implica una falta de entendimiento respecto de la oportunidad o la ocasión. Si llevo 3, 4 o 5 piscolas en mano, no voy a discutir acerca de John Stuart Mill o del fenómeno de intersubjetividad estructuralista, aunque para algunos eso signifique separar a quienes son respetables de quienes no lo son.
Mientras eso sucede yo me retuerzo de la risa. Como si hubiese que demostrar algo, estar a la altura, subirse arriba de la nube metafísica y escapar de los temas que sacuden la burda realidad (SQP incluido)...
Después de la risa respondo con ironía, citando en la medida de lo posible la última portada de las Últimas Noticias. En parte porque entiendo que no tengo nada que demostrarle a nadie y porque, al fin y al cabo, creo fielmente en la oportunidad de la conversación reflexiva cuyo desarrollo, por cierto, no involucra reuniones de relajo y diversión trivial.
martes, 18 de noviembre de 2008
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1 comentario:
Holaaa
Antes que todo, que bueno saber que estás vivo, he de imaginar que estabas ocupando el tiempo en el tan común "Efecto facebook" no??
Que bueno que haz vuelto...
En cuanto a las oportunidades, debo decir que he disfrutado de buenas conversaciones, en las que he aprendido y en las que me he lucido, pero entre nosotros, me he burlado mucho más de lo interezantes e inteligentes q se ven los demás discutiendo filosofia, lo muy maduros que se ven y en general me rio bastante de lo absurdo, de lo trivial, supongo que eso me hace más sabia que ellos o no? jajaja
Un abrazo estruendoso...
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