lunes, 25 de febrero de 2008

Amarrando al Tiempo

Este sábado es 1 de Marzo. ¿Alguien puede explicarme cómo llegamos al tercer mes del año tan rápido? Creo que es de esas percepciones ligadas a la lógica directamente proporcional: a medida que me pongo más viejo el tiempo pasa volando. Y si bien hay personas que no tienen problema con eso y - más bien - son de aquellas que le piden al tiempo velocidad, como si ésta tuviera alguna relación con la resolución de sus problemas; yo soy al revés, en parte porque las responsabilidades también han crecido de manera exponencial y siento que falta poco, muy poco, para dar ese traspié que de un sopetón nos lleva a esa adultez más cruda, menos divertida, amarga, seria y aletargada, donde pasarlo bien es señal de inmadurez y donde entablar una conversación significan largas disquisiciones acerca de lo bien o mal que está el trabajo, de cómo están los niños, de cómo van los pagos del dividendo y cosas por el estilo. Para llorar a gritos.

Tal vez por eso, o por esa inevitable sensación de correr hacia lugares desconocidos, me aferro a los días como si no hubiera mañana (qué cliché), aunque todos los días, al abrir los ojos siento que ha pasado una semana. No tengo duda que mucha de la culpa la tiene la maldita rutina de la vida moderna: Despertar, tomar desayuno, ir a trabajar, almorzar, trabajar, irse a la casa, repetir x 5... por eso los fines de semana son tan aprovechados.

No dejo de gastar minutos en recordar las épocas de niñez, cuando 1 día, un mísero día era la eternidad misma. Y para qué decir de un verano: uno de hecho llegaba al colegio con la sensación de reencontrarse con personas a las que no veía hace mucho, mucho tiempo. Pero ahora, ¿qué son dos meses? Al parecer nada, se fueron en un abrir y cerrar de ojos. ¿No sería increíble poder volver por un día, despertarse temprano y jugar por la vida, llegar con las piernas llenas de moretones, cansado, sucio, pero sabiendo cándidamente que se vivió una épica aventura de niñez?

1 comentario:

Marcela Bueno Bustíos dijo...

hace mucho diste con mi blog, octubre puede ser??...y justo hoy q siento q el tiempo se me escapa de las manos y q pasa a una velocidad q casi asusta, decido responder tu comentario.

Cosas de la vida, en unos 8 dias estare en Chile, en Concepcion, por un intercambio de estudios.

No tienes idea de cuanto quisiera q esos 8 dias duren mas. Bendito tiempo!