miércoles, 21 de noviembre de 2007

Los Mamones y la Crisis Existencial

Ahí arriba... sí, arriba a la izquierda... tenemos una opción que dice "Siguiente Blog". Cuando me aburro (es decir, cuando no puedo dormir), me entretengo paseándome por la comunidad bloggera y - ocasionalmente - me topo con cuestiones re interesantes, divertidas y aportativas. Obviamente, no falta el blog con minas en pelota, y aquel que ofrece servicios de todo tipo. Al final, viva la libertad, pero termina aburriendo tanta teta y poto... además que por alguna razón cada vez que caigo en esas páginas este computador me trata de instalar un códec o algo así, y me saltan avisos de error, advertencia, spam y cuanto aviso no hay, todo gracias a las bondades del señor Gates.

Hay blogs, no obstante, que leyendo el sólo título, o un par de palabras de la entrada más reciente, me provocan ganas de vomitar... literalmente. Y no es que sea insensible... para nada, pero el tono tipín "Corín Tellado" o esas verdaderas odas a la soledad, la depresión y la crisis existencial son casi de mal gusto. Está bien, está bien... entiendo que muchas veces las personas necesitan desahogarse y nada mejor que escribir las penas y las malas vibras en un blog anónimo. Pero de repente hay que decir basta. No voy a poner ejemplos, pero la multiplicación exponencial de reparos y publicaciones en torno a los gorreos, el desamor, lo terrible que es la vida, lo negro que se ve el futuro y cuestiones similares me ponen de mal humor... y me hacen representarme a esos góticos que ven la depresión como un estilo de vida. Quizás tiene que ver porque soy un optimista por naturaleza, y porque la vida - créanlo o no - me gusta y la disfruto. Pero realmente tengo que aguantarme la tentación de dejar un comentario un poquito ácido. Al final no lo hago... y me voy arriba a la izquierda a apretar la opción "siguiente blog".

Como en este tipo de cuestiones soy mal pensado, siempre considero que escribir sobre los temas recién mencionados tiene algo de exhibicionismo rasca. O al menos una especie de necesidad imperiosa de ser leídos, aconsejados, de decir "miren lo mal que estoy, puedes dejar tu comentario de aliento". Y capaz que lo empiece a hacer... como un experimento para observar la reacción posterior. Como dice la canción... quizás, quizás, quizás.

2 comentarios:

Alan dijo...

Sí, eso de los blogs (o fotologs) depresivos puede llegar a ser un poco cansinos, entre otras cosas porque terminan siendo todos iguales. Y sí, el exhibir las propias miserias tiene algo de terapéutico efecto catártico, y en ocasiones puede ayudar a sacar fuera ese estado de ánimo. Pero claro, eso de hundirse y recrearse en la autocompasión como estilo de vida, es verdad que no sirve de nada. Por suerte, para la mayoría, eso no es más que una fase.

Milay dijo...

:(

Rayos!!