lunes, 12 de noviembre de 2007

MSN: ir contra la corriente y perder.

Hace siglos que tengo una cuenta de hotmail. Mucho antes de que empezara la moda de Messenger 7. no sé cuánto. Y si bien fue interesante por un momento, ahora simplemente no le encuentro la gracia. Es decir, sigo entrando ocasionalmente, pero en ningún caso caigo el trastorno obsesivo-compulsivo de algunos. Hay personas que desde que encienden su computador en la mañana, hasta que se acuestan en la noche están "conectados". Lo divertido es que muchas veces ni siquiera están frente al computador. O sea, están "conectados" pero no están. Para mi pobre mente cansada es imposible entender algo así. Otro ejemplo. Me encontré con una amiga que no veía hace tiempo. Al despedirnos me dice: "bueno, dame tu MSN para chatear por ahí"; a lo que le respondo: "mejor dame tu teléfono y hablamos por allá". Claramente no obtuve ni lo uno ni lo otro. Y parece que no es lo único de lo que me estoy perdiendo. Aparentemente todo pasa por ahí, todo se conversa por ahí y todo se organiza por ahí. Si no estás conectado... aviso: jódete. Y no es que no haya tratado, pero meterse a messenger hoy en día significa recibir de entradita 5 o más mensajes, a los cuales uno contesta emocionado, pero de los cuales no vuelve a saber más. Es "hola, como tay" y eso sería... como para no faltar el respeto nomás, pero no para iniciar una conversación.

¿La solución? Huelga, huelga total y absoluta contra este dispositivo que impersonaliza lo personal. ¿Resultado? Perdí nuevamente. Obvio. Fueron algunas semanas de incomunicación absoluta, por lo que es un verdadera amenaza al grupo social que uno se ha ganado con sangre, sudor y lágrimas quedar fuera de lo que dicen las masas. Sigo prefiriendo hablar por teléfono, o juntarse. Pero al parecer no me queda otra que observar malditas caritas guiñando el ojo, llorando o con gafas oscuras en posición cool. Al final, no me queda otra que "iniciar sesión" bajo el disfraz de "no conectado", solo para ver si hay alguien con el que deseo conversar. La mayoría de las veces no coincido, así que sigo en la sombría lejanía llamada realidad. Mientras tanto, amigos más cómodos con el cambio social ya tienen algo así como 132 contactos y contando. Yo me estanqué en los cuarenta y tantos, y eso ya lo encuentro excesivo porque, a decir verdad, no tengo tantos amigos. Y los que aún tienen la bondad de llamarme por teléfono me llenan a puteadas por no meterme al famoso MSN!

1 comentario:

Milay dijo...

Yaaaaaaa
jajaja
pucha no puedo evitar reirme, estuvo buenisimo lo de la huelga y sus fatales resultados. En fin, es complicado no conectarse hoy, jajajaja Sorry! es q es muy chistosa esta entrada.
Lo que es yo, estoy casi todo el día ocupada, a ratos me conecto, porq busco a alguién, o espero algún correo, y cuando me siento por fin al computador a estar tranquila, me tinca mucho más jugar "Buscaminas". Pero es obvio que el telefono es un medio mucho más grato, el problema es que yo me pego más de una hora y no paro de hablar, bla bla bla.
Pero lo bueno del msn, es que simplemente dejas sin admisión, dejas de hablar cuando quieras, y dices: se me quedó pegado el PC.
Por telefono es más dificil ser cruel.
Y porq no te gustan los prisioneros?
Sólo curiosidad (Obvio)
Un pie de limón para ti .)