lunes, 10 de diciembre de 2007

Sobre la pérdida de la Amistad

Este post no pretende caer en los sentimentalismos púberes de épocas pasadas, cuando las relaciones quinceañeras se nutrían bajo fenómenos del tipo "ley del hielo", "marcas del indio" y cosas por el estilo, es más bien una pregunta abierta. Porque resulta sorprendente la dinámica humana de relacionarse con el otro hasta formar una de esas entelequias gaseosas denominada "amistad". Prácticamente todo el mundo tiene amigos, y ciertamente todos, por las más diversas razones ha perdido uno. Y cuando la tristeza se reemplaza por la melancolía, y cuándo ésta se reinventa en recuerdos difuminados que nos sacan una sonrisa, uno puede tener la calma y la madurez de preguntarse por qué las cosas son como son y fueron como fueron. Y para ser más específico aún, no me refiero a esas amistades rotas porque al jetón se le ocurrió meterse con la polola del amigo, o porque la amiga, en una de esas ocasiones donde la razón se ve reemplazada por el enojo (copete incluido), habla mal de su otrora amiga, ni menos cuando una de las partes recibe una puñalada por la espalda - en sentido figurado - de cualquier tipo. Me refiero más bien a esas amistades cuyo término no se ubica en un evento puntual, sino que se debe a la suma de factores, muchos de los cuales son intrascendentes, pero que por razones desconocidas generan de manera espontánea una verdadera espada de Demócles que cuelga sobre el hilo que sujeta la amistad. Tarde o temprano la espada cae y el hilo se corta. Raro. Por decir lo menos.

Lo que sucede es que nunca me han gustado las razones que le hechan la culpa al tiempo, como si el paso del tiempo fuese causa de un deterioro que nació unido inherentemente a una relación, y que si hubiésemos de detener la temporalidad, nada de eso ocurriría. Al revés diría yo: el tiempo creo que actúa más a favor, por cuanto la amistad se afianza y fortalece con su paso. Y, sin embargo, ahí nos encontramos todos, perdiendo y ganando amigos todo el tiempo. Muchas veces preguntándonos razones y buscando eventos puntuales que expliquen la pérdida. La verdad no tengo muchas explicaciones de orden trascendental o filosófico, pero creo que encontré un argumento más ligado al pragmatismo de la vida diaria. Éste dice que las personas se reúnen y elaboran una relación a partir de cuestiones que pueden o no ser definibles, pero que para las partes queda relativamente claro. No creo que las relaciones surjan de la nada, es decir, incluso estas palabras que aluden a la intangibilidad y a una imposibilidad de dar explicación, como "química" u "onda" o alguna de esas, implican una relación entre las partes. Se relacionan por eso, pero otra veces porque comparten gustos, personas, sentiemientos, y un largo etcétera. Y cuando ese compartir se ha estrujado hasta el cansancio y ya no da más jugo; cuando tampoco se han encontrado maneras de compartir nuevas, bueno, la relación se deteriora y Demócles guiña el ojo.

Porque - en esto no hay que caer en la candidez - hay cierta intencionalidad a la hora de relacionarse con los demás. Esa palabra, tan masacrada el último tiempo, no significa que estemos realizando cálculos siniestros cuando nos encontramos con el otro. Pero sí de intentar e intencionar una situación fructífera para ambos, y muchas veces más para el otro que para uno. El problema es que la intención muchas veces puede ser semejante, pero no idéntica, o parecida pero esencialmente contradictoria. Se confunde carretear o pasarlo bien con amistad, y se confunde la amistad con la cama. Y cuando no hay carrete ni cama, se deshace el sustento mismo de la relación. Las personas tienen finalidades distintas a la hora de establecer cualquier tipo de relación, y la amistad me imagino que nace, se nutre y permanece cuando esa finalidad es la de compartir parte de la vida con el otro, por trivial e insignificante que sea, y que el otro concuerde en dicho fin. Al final por eso creo que se cuentan con los dedos de la mano. Y por eso es tan frecuente alejarse y acercarse de un sinfín de personas en un período no muy largo de tiempo. Ojo que la espada está mirando.

3 comentarios:

sindre dijo...

Gracias tanto para usted mensaje mi blog. La buena suerte con su blogging. Actualizar es la llave. Ciao!

Jona Zeuqsalev dijo...

La distancia puede causar la roptura de una amistad. Grandes amigos he perdido yo por causa de la lejania, no emocional, sino la que se mide por metros.

serena dijo...

gracias.

*that's about all the Spanish I remember from high school..

But in any case - thanks for the comment. I promise I'm not as shallow as I seem. I set high standards for myself and expect those I date to do the same. Like is attracted to like..

Keep reading and find out for yourself though :)