miércoles, 30 de enero de 2008

Ambición

Las Hienas reían. Súbitamente hablaron de mí y dijeron: "vuestra ambición no tiene límites". Incrédulo pensé en mi corazón y horrorizado caí en la tenue oscuridad de la mediocridad. Luché contra fabulosas criaturas en pantanos y desiertos, las risas lo rodeaban todo, habían hundido el espíritu y la pasión. No es un "algo", se ambiciona por algo: Busco la divina inspiración el raciocinio involuntario, el estado musical y la estrella danzarina. - Sois un ambicioso.
Busco un intelecto que improvise, que se llene de júbilo al expresar el ser, que sea ingenuo y alegre. - Sois un ambicioso.
Busco a la benigna serpiente dorada, al sueño que le da vida a la vida, al devenir intuitivo. - Sois un ambicioso.
Busco una pesada carga, un camino difícil y bello, un paisaje aterradoramente calmo. - Sois un ambicioso.
Busco lo Uno y lo Infinito, lo Bueno y lo Bello, lo atemporal y divino. - Sois un ambicioso.
Busco la risa, la sorpresa, la satisfacción, el placer verdadero; busco un detonante y una cascada cristalina. Busco un Océano, busco piedras de oro y trompetas de cobre, me busco a mí mismo y a mí espíritu. Bailo y reflexiono, busco una intuición genial, busco una mirada, una señal, busco olor a madera y libro viejo. - Sois un ambicioso.

Entre risas y burlas las hienas dieron media vuelta y se fueron, ambicionando no haberme encontrado. Mi espíritu y mi corazón están hinchados de ambición.

2 comentarios:

Mary Chain dijo...

Pero no podes negar que tiene razon.

Milay dijo...

Y de lo ambisionado y tanto buscado, poco llega antes de que ambisiones nuevas aparezcan... Sois un soñador.