martes, 15 de enero de 2008

El Dinero

Tengo una amiga para la cual el dinero lo es todo. Piensa, percibe y oberva en pesos $$. Y vive su vida contando dinero, tal como algunos viven la suya contando ovejas antes de dormir. Más de alguna discusión hemos tenido gracias al tema famoso, en general no sobre el dinero mismo, pero sí sobre alguna u otra materia que de manera indirecta se relacione con él. Por ejemplo, el otro día hablábamos de las carreras que cada uno había elegido para estudiar y del trabajo que cada quien tenía. Tenemos, lamentablemente, algunos amigos cuya motivación intelectual los llevó a escoger caminos que no han dado el fruto material que otros sí han conseguido (trabajo), y eso es fuertemente criticado por esta amiga. Con decir que, para ella, la única variable para considerar al momento de estudiar una carrera universitaria es el rédito económico que se podrá obtener una vez egresado. Yo - afortunadamente - pienso distinto. Y, en alguna medida, es algo decepcionante obervar como en esta moderna sociedad el valor de las cosas va ineludiblemente regida por ceros y unos. Quizás mi idealismo personal raya en la candidez. Pero, a decir verdad, aún mantengo la esperanza de evitar caer en el materialismo ideológico, a pesar de que cada vez más personas piensen así.

Por suerte no he tenido siquiera la posibilidad de poner a pensarme en una vida con exceso o con necesidad de dinero. Eso no quiere decir que sea multimillonario, pero con mi trabajo me sobra y me basta. Y como no necesito comprarme un Ferrari, ni un Yate, ni alojarme en la suite presidencial del Burj Al-Arab, siento que las discusiones acerca del dinero son un tanto innecesarias. Al mismo tiempo, creo que soy menos ambicioso que la gran mayoría, porque de otra manera no me explico que la consigna ocasional de la conversación grupal sea acerca de cómo amasar más fortuna. Por el otro lado, tal vez habría que discutir más acerca de aquellas cosas que, por lo general, son relegadas a un segundo, tercer o cuarto plano por el encandilamiento que producen los billetes. Sobran los ejemplos de personas que, aún con todo el dinero del mundo, viven ensombrecidos por la falta de eso mismo que decimos cuando estornudamos una, dos y tres veces seguidas.

2 comentarios:

Princesa dijo...

"Poderoso caballero es Don dinero".
Para mí el dinero no trae la felicidad, si bien es cierto que teniendo las necesidades cubiertas puedes hacer más cosas. Es la pirámide de Maslow de las necesidades. Si el dinero lo tienes te preocupas de tener otras cosas.
Posiblemente tu amiga haya pasado mucha necesidad y cuantifique su vida en el dinero; o bien nunca ha tenido necesidad y ahora que la tiene se da cuenta de que el dinero le ayuda a ser más feliz.
Yo soy feliz simplemente con un poco de cada cosa; y si bien es cierto que no ambiciono bienes materiales, entiendo que haya personas que se sientan mejor en ese estatus. Dejan de pensar en otros problemas que posiblemente sean mayores, como la salud o el amor.
Es una opinión, allá cada cual con su dinero...jeje

Mili dijo...

Concuerdo plenamente contigo. Como sugerencia, cuando elijas a la mujer con quien compartirás tus días o formarás familia, si es que pretendes hacerlo, ten en cuenta la reflexión que acabas de hacer, porque de esas -como la amiga a la que te refieres- hay varias, y para peor, hay más de las que creen que son "sus hombres" los que deben financiarlas... para muestra un botón: el otro día esuché a un par de varones que se encontraron a la salida de una tienda de departamentos y al saludarse uno dijo ¿en qué andas? y el otro respondió "aquí, esperando a mi señora que me está haciendo cagar la tarjeta"... así que, sin comentarios y elija bien.